Raqs al Saif

 

Existen varias leyendas sobre el origen de la danza con espada o raqs al saif. Algunos dicen que es una danza-homenaje a la Diosa Neit; una diosa guerrera quien representaba a las mujeres que robaban las espadas de los guardianes del rey como símbolo de paz, pues la espada era mucho más útil para bailar que para luchar. Otros dicen que una reina que sabía danzar con el sable probaba a sus esclavas a danzar con este, si no sabían, eran echadas del reino o condenadas a muerte. Hay quienes creen que en épocas de enfrentamiento entre turcos y griegos, los otomanos tenían en su poder algunas bailarinas encargadas de servir el vino y entretener a los soldados enemigos; cuando estos se encontraban embriagados, ellas tomaban sus espadas y otras armas y bailaban con ellas, entonces, despojados de sus defensas el ataque era efectivo.

Una leyenda dice que los beduinos atacaban a los viajantes que pasaban por sus tierras queriendo robarles sus mercancías o posesiones de lucha; los beduinos que resultaban muertos eran reemplazados con sus esposas que se hacían cargo de sus armas. Para conmemorar la victoria, las mujeres danzaban con las armas de sus maridos exhibiéndolas como trofeos.

Por último, cabe destacar la leyenda de los egipcios que volvían de la guerra exhibían sus sables en bailes que aparentaban luchas representando la fuerza masculina. En la versión femenina, se mantienen estas características, añadiendo el equilibrio en diferentes partes del cuerpo, simbolizando el equilibrio de las fuerzas internas del ser humano y el dominio interior de las fuerzas agresivas del ser.