TAQSIM

 

Se refiere a una improvisación musical y/o interpretativa.

Musicalmente, en un taqsim el músico ejecuta sonidos y melodías únicas e irrepetibles a partir de su inspiración, emotividad y capacidad artística.

El taqsim puede ser de un solo instrumento melódico, es decir de cuerdas o  viento, a este se le llama taqsim simple; también puede ser de dos o más instrumentos igual melódicos, al cual se le llama taqsim compuesto o takasim.
Los instrumentos utilizados tradicionalmente eran el laúd, nay, kanoon, mizmar, kawala, etc. Y actualmente, con la influencia occidental, hay taqsim de piano, teclado, saxofón, violín y acordeón.

También existe un tercer estilo de taqsim: el taqsim o takasim con base rítmica, que se compone de uno o más instrumentos melódicos (según sea el caso) y alguno percusivo que marca la base. Los ritmos utilizados para el taxim con base son el Mossalas Haya, Chiftetelli, Wahda (Segir o Kabir), etc.

Dancísticamente, un taqsim la bailarina improvisa una serie de movimientos que dibujan las figuras y sonidos que dicta la música, y, al igual que el músico, se guía por su inspiración, capacidad y sensibilidad artística. Cuando existe una buena comunicación músico-bailarina, ambos se dejan llevar, permitiendo que tanto el músico guíe a la bailarina como la bailarina dicte al músico que debe tocar.

En un taqsim se pueden encontrar figuras ondulantes cuando se emiten notas largas y suaves como con los instrumentos de viento (nay), figuras vibratorias cuando se emiten notas cortas y fluyentes como con los instrumentos de cuerdas (laúd), se puede marcar también la base rítmica, dando un énfasis a lo que marca el tambor. También están los movimientos combinados que bien pueden ser ondulantes-vibratorios o combinar cualquiera de estos con marcaciones según la base rítmica y con desplazamientos y giros.